


ABANDONADO EN OREGONTacoma Wa Nov. 22 1998 La historia que esta a punto de leer, es muy conmovedora. El pasado 21de noviembre, después de haber estado tomando en la casa de unos amigos, Álvaro y Jorge Mariscal decidieron que iban a ir a Portland OR. A visitar a unos amigos. Jorge nunca se imaginaba en lo que iba a terminar esta "visitada" ni que iba a ser víctima de una terrible broma de muy mal gusto. Después de informarle a su sobrino Venancio, Jorge y Alvarito toman el freway I-5 rumbo al sur diciéndole que no lo esperara hasta el lunes , porque iban a una fiesta y que se la iban a pasar de pocas. Pero el domingo, o sea un día después, Venancio recibió una llamada por teléfono y era Álvaro para preguntarle que si no sabia nada de su tío Jorge, esto intrigó bastante a Venancio ya que su tío se había ido con él y no lo esperaba hasta el lunes y como ahora el le venía a preguntar por él, donde lo había dejado o que le había pasado. Al oír esto Álvaro se puso muy nervioso y de inmediato corto la llamada y no se supo mas de el hasta el momento. María, la esposa de Venancio al oír esto se alarmó muchísimo y tomo cartas en el asunto. De inmediato llamo a la policía para informarse si no sabían algo al respecto ya que Jorge esta recién llegado y a la mejor no iba a saber que hacer en este caso, pero para su mayor sorpresa no le dieron ninguna información, no cabria la menor duda el tío estaba perdido. Y, sin pensarlo 2 veces llamo a "PRIMER IMPACTO" posteriormente estos le pasaron la noticia a "DURO Y DIRECTO" y en cuestión de horas la noticia se regó como pólvora. Y por si esto fuera poco, Venancio ya había mandado publicar su foto en los galones de leche y tan solo quedaba esperar un milagro. Pero no todo estaba perdido de repente paso lo insólito, ya que como a las 11:30 p.m. del mismo domingo, mientras Venancio y María rezaban el rosario pidiendo por su tío, el apareció por la puerta todo maltrecho y hambriento, todo parecía un milagro. Al preguntarle que había pasado entre sollozos y lágrimas respondió, que, a pocos minutos de que habían arribado a Oregon Alvaro lo llevo a un Hotel de mala muerte y tras decirle que iba a las tortillas que no se moviera de allí, nunca lo volvió a ver. Y mientras comía como desesperado, siguió contando y dijo que como había podido llego a la estación de autobuses y que una persona de buena fe la había ayudado con el pasaje ya que no traía dinero, y así posteriormente llego de nuevo a Tacoma. Por ultimo, su sobrino la prohibió estrictamente salir a cualquier lugar sin su permiso y mucho menos con sujetos desconocidos. E.M |
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