


Este animal, rodeado de mitos, me contaba mi padre que muy poca gente lo había mirado y era muy temido por todos pues se decía que atacaba a la gente, aunque nunca se halla registrado ningún caso.
Cuando ya tuve uso de razón, empecé a escudriñar los libros en busca de información que me diera alguna pista que clase de animal era este, pero desgraciadamente nunca pude encontrar nada y llegué a la conclusión de que o era solo un mito o científicamente se llama de otra manera.
Pasaron los años y una vez mas me entró la curiosidad de saber si este animal de verdad existe y la mejor forma es haciendo una encuesta entre la gente que vive en las rancherías
Toda la gente a la que le pregunté acerca de La Onza concordaban en varias cosas, por ejemplo: todos conocen a alguien que a tenido un encuentro cercano con este animal pero ninguno lo a mirado nomás lo han escuchado muy cerca, otra cosa que todos saben es que el rugido que emite es casi como el de una mula y por eso lo conocen también como “LA MULITA”, ataca a la gente sin motivo ( mas nunca a atacado a nadie) y lo mas raro en lo que todos están de acuerdo: le gusta comer burros; los mata y luego les como los dentros solamente, (corazón, hígado etc.)
Al parecer todos saben de la existencia de este animal, pero nunca nadie lo a visto. Casi perdidas las esperanzas me encontré con una persona mas que al parecer si había mirado una Onza hace ya muchos años el señor Pedro Vargas.
Según su historia, andaba trabajando cortando madera en la sierra y así nos narró su versión.
“Iba caminando por la carretera cuando de repente miré entre los matorrales, a unos 15 metros enfrente de mi miré que salió un animal muy raro al mirarme se quedó agazapado como por uno 10 minutos así que tuve tiempo para verlo bien. Es un animal cafesoso; su pelo es finito parece casi como el de una nutria, esos animales del agua y es casi del tamaño de un perro”.
Al menos ya alguien me daba una descripción de este animal pero quedaban muchas preguntas sin contestar.
Al seguir con mi pequeña investigación descubrí algo inesperado. En Brasil al Jaguar le dicen ONCA y esto me trajo mas dudas. El nombre científico del Jaguar es PANTERA ONCA y sabiendo esto volví a creer que la tal ONZA podía ser el mismo jaguar por eso es que nunca nadie lo a visto en cambio todos han visto al jaguar por los bosques de Jalisco y el parecido del nombre de ahí pudo haber salido ONCA, ONZA.
Otra cosa mas formidable aun: el rugido del jaguar es tan raro que parece ser el de una mujer gritando, pero si le pone atención si suena como el de una mula chiquita, no tenía mas dudas la onza era el jaguar.
Accidentalmente encontré en una revista de NATIONAL GEOGRAPHIC el nombre de oncilla y se referían a un animal que existe en Brasil y siguiendo con la búsqueda encontré otro nombre de animal, al mirarlo sentí como una corazonada era el YAGUARUNDI.
No fue fácil encontrar una foto y descripción de este animal pero parecía que tenía lo que buscaba, algo me decía que esta era la ONZA.
Por fin encontré todo lo referente a este animal .¡LA ONZA SI EXISTE! Después de todo el tío Pedro estaba completamente atinado en su descripción, por ejemplo: él me dijo que el pelo de este animal era cafesoso y lisito como el de una nutria y en inglés este animal se conoce como: otter cat (gato nutria) su piel es de tono café por eso en otros países como Uruguay lo conocen como: gato gris, gato moro, en Colombia: gato pardo y en general en español se conoce como :ONZA.
Su hábitat es de zonas bajas ,cálidas y húmedas como la costa es raro mirarlo en la sierra pero sí sube a las montañas en busca de alimento .por eso muy poca gente en la sierra lo a mirado.
Ya aclaradas todas las dudas se puede llegar a una conclusión: el mito de La Onza es una combinación de El Jaguar y este animal.
El rugido que se creé ser de la onza no es nada mas que el rugido del jaguar.
Las personas que creen que han tenido un encuentro cercano con la onza, no ha sido la onza ha sido un jaguar.
La creencia de que le gustan los burros eso si es producto de la imanaginación.
después de todo algo de ficción había de tener esta leyenda de la onza. EM